torre prisma

cdmx

2001 / fotografía alberto moreno

Cuatro grandes láminas de cristal suspendidas en todas sus aristas, tres de sus fachadas libres de obstáculos que bloqueen la vista del entorno y una ubicación en cabecera de manzana confieren a este edificio corporativo una importante presencia urbana en la zona Cruz Manca, en Santa Fe, destinada en la actualidad para el desarrollo y crecimiento de nuevas propuestas inmobiliarias.

 

El prisma tiene una estructura de concreto armado con claros de 10.98 x 10.98 metros que otorgan gran fluidez espacial. En todo el perímetro hay un volado que evita que las columnas se conviertan en un obstáculo para la iluminación y comunicación entre el interior y el exterior. Este sobrio edificio se desplanta sobre un vestíbulo de acceso a doble altura recargado en una piel de cristal que fungirá como área comercial.

 

La torre está formada por dos módulos en cuya intersección se resuelve un espacio de usos múltiples para otorgar servicios adicionales, como auditorio, salas de juntas y zonas de esparcimiento. El remate del proyecto se jerarquiza con un módulo a doble altura y una terraza mirador. Un cuerpo sólido contiene las comunicaciones verticales, ductos de instalaciones; el núcleo de servicios se adosa al ligero prisma que responde a los requerimientos actuales del mercado global. Cuenta con 20 niveles con “plantas tipo” de 1,280 m2 equipadas con toda la tecnología necesaria y 10 sótanos de estacionamiento con 1,150 cajones.

 

El diseño incorpora un estudio bioclimático que genera importantes beneficios en el consumo de agua y energía electricidad. La piel envolvente es de cristales de alta tecnología, serigrafiados con un diseño específico que obedece a orientaciones y asoleamientos.